Un ecosistema
dentro de ti
La microbiota intestinal, o flora intestinal, es el conjunto de microorganismos, como bacterias, hongos y virus, que habitan en nuestro intestino y desempeñan un papel fundamental en nuestra salud.
Factores como la alimentación moderna, que incluye muchos alimentos procesados, y el estrés, han ido reduciendo en general la diversidad microbiana de la gente.
Es clave, sin embargo, cuidarla porque contribuye al buen funcionamiento del sistema digestivo, del sistema inmunológico, puede mejorar la salud metabólica e incluso tiene una relación con nuestro bienestar emocional.
Su equilibrio depende de factores como una alimentación rica en probióticos y prebióticos, el descanso adecuado y la actividad física regular.
La simbiosis con nuestras bacterias consiste en que nosotros les proporcionamos la residencia donde viven y la alimentación para subsistir y ellas, a cambio, nos ayudan a desarrollar funciones y producir sustancias que nuestro organismo no sería capaz de fabricar sin su ayuda”
Blanca García Orea.
Nutricionista
Dime qué comes y te diré qué bacterias tienes. Ed. Grijalbo
Probióticos
y prebióticos.
El equipo perfecto
Los probióticos son alimentos que contienen una cantidad mínima de microorganismos que llegan vivos al intestino, sobreviviendo a los ácidos del estómago, y que aportan beneficios a nuestra salud. Puedes encontrarlos de forma natural en algunos alimentos, como el kéfir, yogur, algunos quesos, chucrut, miso o tempeh.
Los prebióticos son un tipo de fibra que sirve de alimento para los probióticos. Los encontramos en alimentos como los vegetales, frutas, legumbres, algunas semillas y raices.
Lo que los probióticos pueden hacer por ti *
Pueden mejorar la salud digestiva. Tu cuerpo procesa los alimentos de forma más eficiente, aprovechando mejor los nutrientes y reduciendo la hinchazón y el estreñimiento
Pueden fortalecer el sistema inmunitario, ayudando a nuestro organismo a defenderse mejor de posibles enfermedades
Pueden reforzar la relación intestino-cerebro, influyendo positivamente en el estado de ánimo y la función cognitiva al producir sustancias que envían mensajes al cerebro a través del sistema nervioso